Esta ruta le lleva a Leopoldsburg, una ciudad en el norte del Limburgo belga. El lugar debe su nombre al rey Leopoldo I, quien en 1835 instaló aquí un cuartel con amplios campos de entrenamiento como defensa contra los Países Bajos. Esta historia militar todavía se puede ver en varios lugares. Por ejemplo, pasaréis por la estación de Leopoldsburg del año 1878: la estación está cerrada y el edificio es un monumento. En la ciudad se respira la típica calidez de Limburgo. Y el toque borgoñón: siempre hay una terraza donde se sirve una deliciosa tarta fresca de Limburgo. El humor tampoco es algo ajeno a los residentes. Desde 2007, Leopoldsburg cuenta con un auténtico Paseo de la Fama, un guiño a Hollywood. Como en Leopoldsburg crecieron relativamente muchas celebridades o personajes flamencos conocidos, aquí se les concedió su propia estrella en la acera. Pero Leopoldsburg también es un municipio verde. Al oeste de la ciudad se puede pasear por Gerheserbossen, un bosque cuya historia se remonta a hace 10.000 años. Verás principalmente suelos arenosos y dunas cubiertas de pinares. Si miras con atención, también descubrirás antiguos restos de brezales y pantanos. Estos valiosos lugares, conectados entre sí por avenidas llenas de luz, garantizan que animales raros como el grillo de bosque y el chotacabras se sientan como en casa.