Su ruta comienza en el Hotel Restaurante Steensel, una de las Ocho Bienaventuranzas. Gran parte de la ruta transcurre por Boswachterij De Kempen, cerca de la frontera con Bélgica. Aquí la civilización parece muy lejana. La ruta nos lleva a través de bosques interminables dominados por coníferas. Postel puede parecer un pequeño punto en el mapa, pero la gente viene de todas partes debido a la abadía medieval norbertina. La hermandad de unas veinte norbertinas sigue siendo muy abierta y orientada a los huéspedes. Una visita obligada es la tienda de la abadía, donde se venden productos caseros: quesos de la abadía de Postel, cerveza de la abadía, pan, leche y mantequilla. Pedalearás por la naturaleza hasta llegar al Grote Cirkel, en Peelsche Heide, cerca de Reusel, un punto de referencia útil para los pilotos durante la Segunda Guerra Mundial.